Cultivos hidropónicos, el gran aliado de los restaurantes

¿Por qué los restaurantes deberían recurrir al cultivo hidropónico? Porque desde hace años las empresas hosteleras -en parte como consecuencia de las nuevas exigencias de sus clientes- hacen grandes esfuerzos por ofrecer productos ecológicos: más frescos; menos manipulados y tratados químicamente que los que compramos habitualmente en el supermercado; y desde luego, mucho más sabrosos. Además, hoy en día muchos consumidores ven con buenos ojos que los restaurantes sean respetuosos con el medioambiente.

cultivos terrazasEn este contexto, surgió hace unos años la tendencia de los huertos urbanos en las terrazas y azoteas de los propios restaurantes, que empezaron a cultivar allí muchos de sus productos, garantizando calidad, frescura y sabor. Una tendencia que empezó de la mano de algunos hosteleros de Nueva York y que llegó a los tejados de las grandes ciudades españolas como Madrid y Barcelona.

Los huertos urbanos fueron un éxito y pronto los restaurantes tuvieron que buscar la manera de acelerar sus procesos de producción y de economizar el espacio de sus terrazas para poder plantar más cantidad de producto. Neoyorkinos como el restaurador John Mooney o españoles como el chef Eneko Atxa –con tres estrellas Michelin en su restaurante Aruzmendi- encontraron en los cultivos hidropónicos a su mejor aliado. Es la forma perfecta de combinar calidad y cantidad en los productos; sostenibilidad y rentabilidad en el negocio; y responsabilidad medioambiental.

cultivos hidropónicosY es que entre las ventajas de este tipo de cultivos cabe destacar para restaurantes la del ahorro de espacio. Las macetas verticales como las que tenemos en New Garden están diseñadas específicamente para poner en marcha cultivos hidropónicos. Al ser verticales, en una misma maceta podemos plantar 10 o más lechugas –según la altura de la maceta- pero ocupar el espacio de una o dos hortalizas. ¿No es perfecto para un huerto urbano en la azotea de un restaurante?

Por otro lado, como no hace falta tierra -ya que estas plantaciones obtienen los nutrientes que necesitan directamente de la disolución mineral que se le hecha al agua- el proceso es mucho más limpio. Tanto en lo que a mantenimiento de nuestra terraza o azotea se refiere, como para nuestros productos, puesto que evitamos que nuestras lechugas, por ejemplo, tengan restos de arena entre sus hojas. Lo que no quita, por supuesto, que debamos lavar todas nuestras frutas y hortalizas antes de usarlas en la cocina.

Además, con los cultivos hidropónicos ahorramos grandes cantidades de agua, ya que se utiliza en torno a un 10 por ciento del agua que se necesita para un cultivo tradicional. Esta reducción en el consumo de agua no sólo es beneficiosa para el medioambiente sino también para nuestros bolsillos. Puedes ver todas las ventajas de los cultivos hidropónicos en nuestro post anterior.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>